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Fundamentos

Pirólisis, gasificación e incineración: diferencias

Pirólisis, gasificación e incineración son tres tratamientos térmicos de residuos. La clave es el oxígeno: qué da cada uno y cómo los trata la normativa.

· 3 min de lectura

Planta de valorización energética de residuos con chimeneas en Essen (Alemania)

Pirólisis, gasificación e incineración son tres formas de tratar residuos con calor. Se confunden a menudo, y en conversaciones con vecinos o administraciones la confusión tiene consecuencias. La diferencia de fondo es una sola: cuánto oxígeno entra en el proceso.

Tres procesos, tres cantidades de oxígeno

Pirólisis Gasificación Incineración
Oxígeno Ninguno Limitado (aire, oxígeno o vapor) En exceso
Qué le pasa al residuo Se descompone Se convierte en gas Se quema
Producto principal Aceite, gas y sólido carbonoso Gas de síntesis Calor
Qué queda Char y, en neumáticos, acero Escorias y cenizas Cenizas y escorias
Uso típico del producto Materia prima o combustible Combustible o síntesis química Energía

Pirólisis. Sin oxígeno, el residuo no arde: sus moléculas se rompen y salen como vapores y un sólido. Los vapores se condensan en aceite y el gas que no condensa se aprovecha en la propia planta. Tienes el detalle en qué es la pirólisis.

Gasificación. Con una cantidad controlada de oxígeno, aire o vapor, el residuo se convierte sobre todo en un gas de síntesis rico en hidrógeno y monóxido de carbono. Ese gas se usa como combustible o como materia prima química.

Incineración. Con oxígeno en exceso, el residuo se quema. El objetivo es reducir su volumen y, en su caso, recuperar la energía del calor. Quedan cenizas y escorias, y los gases de combustión pasan por un tratamiento antes de salir por chimenea.

Qué dice la normativa

La frontera legal no es tan nítida como la técnica. La Directiva 2010/75/UE de emisiones industriales define la instalación de incineración como la que trata residuos térmicamente, incluidos procesos como la pirólisis, la gasificación y el plasma, si las sustancias resultantes del tratamiento se incineran a continuación. Lo mismo vale para la coincineración. Es decir: una planta de pirólisis que quema su gas o su aceite puede quedar sujeta a las reglas de las incineradoras.

La otra frontera es la del reciclado. La Ley 7/2022 define el reciclado como la transformación de los residuos en nuevos productos, materiales o sustancias, y excluye expresamente la transformación en materiales que se vayan a usar como combustibles. Una planta de pirólisis cuyo aceite va a la industria química para fabricar nuevos materiales está en el terreno del reciclado; si el aceite se quema, es valorización energética. Lo desarrolla ¿la pirólisis es reciclado o valorización energética?.

Por qué importa la diferencia en un proyecto

Si tu residuo son neumáticos o plásticos y quieres una planta de pirólisis, mira la planta de neumáticos o la planta de plásticos.

Contenido divulgativo; no sustituye asesoramiento técnico ni jurídico. Comprueba siempre el texto consolidado de cada norma.

Preguntas frecuentes

Lo que más se pregunta

¿Cuál es la diferencia entre pirólisis e incineración?

La incineración quema el residuo con oxígeno en exceso y obtiene calor, gases de combustión y cenizas. La pirólisis lo descompone sin oxígeno y obtiene productos que se recogen: aceite, gas y char.

¿Y entre pirólisis y gasificación?

La gasificación usa una cantidad limitada de oxígeno, aire o vapor para convertir el residuo sobre todo en un gas de síntesis. La pirólisis trabaja sin oxígeno y reparte el residuo entre líquido, gas y sólido.

¿Una planta de pirólisis puede considerarse incineradora?

Según la Directiva 2010/75/UE de emisiones industriales, sí, si las sustancias resultantes de la pirólisis se incineran a continuación. El encuadre concreto lo determinan el proyecto y el órgano ambiental.

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